Keep the faith.

El elefante en la habitación


Porque no hay insanidad

que el tiempo no cure

que nos arrastra sin prisa

y presume su presencia

descarada siempre se ve

desinteresada de la vida

de todo

por venir


Ella toma asiento

sin importar incomodar

y reposa

Cómo quizás yo no lo sé hacer

Camina

Lento

sin lugar a donde correr

Quieta

Calma

se toma su tiempo

Debo aprender

que no tiene prisa

tiene paciencia

se hace escuchar

incluso con tanto

r u i d o

¿Y el elefante en la habitación?
lleva tiempo en la sala

a veces duerme en la recámara

toma comida del refrigerador

y se sirve un café conmigo

cada mañana.

No te pongas cómoda

ya es tiempo de que te vayas.

Huracán Otis

Leo en las noticias que en México estamos viviendo uno de los huracanes con más fuerza, algo que hace muchos años no se veía, el huracán Otis.

Reconozco cómo está destruyendo todo a su paso, las casas, las familias, la vida misma. Pero este no es sobre ese huracán, sino, el que llega cada vez que tengo noticias de la esclerosis.

Esta compañera no elegida, no querida, que me reclama espacio casi todo el tiempo se ensordece y empieza a terminar con todo a su paso. Los sueños, las metas no cumplidas, la estabilidad física y mental. Muchas veces se da el lujo de ponerse a jugar en mi menta, tal como niña pequeña que grita por atención y yo, no quiero dársela. Honestamente, no quiero darle cuidados especiales, a pesar de ello lo hago. No hay de otra.

La esclerosis como Otis, arrasa con todo. Por lo menos, arrasa con toda la concepción que he tenido de hacer y crear una vida -norma y sana- donde pueda soñar siempre, pensar en grande y sobre todo confiar y creer que sí que es posible, que con mi voluntad se podrá realizar.

Hace ya 3 años que mi voluntad, la esclerosis se la pasa por…

Aunque me encantaría escribir de esto como algo que pueda disfrutar leer después, no

La esclerosis y lo que trae consigo

no es

bella

no luce ~bien

Así como arrasa con la vida

su marea vuelca las letras

y deja puros escombros

y frases incompletas.

Olvido que puedo escribir con (des) propósito, que no es necesario que tenga sentido, que escribir bien no es una obligación y que se puede leer solo por placer, solo por el disfrute y no por presión.

Olvido que la vida puede saborearse porque aveces me sabe ácida, aveces solo quiero tragar sin detectar ningún sabor.

Seguido y más común de lo que me gustaría aceptar, olvido que puedo escribir solo por el placer de hacerlo, sin que tenga una razón más detrás, sin que sea una obligación, sin que la escritura sea auditada (incluso por mi).

Esto (no) debe tener ningún sentido o razón de ser más que (sólo) ser.

Porque cada vez que los sentimientos me llenan yo no puedo hacer más que escribir, escribir dejando la pluma correr, dejando las teclas fluir, dejando la pantalla trazar, dejando mi mente vaciar.

Porque escribir con (des)propósito me da aire, me da vida, me alivia y calma.

Y ha sido y es la forma en que la vida cuando me es demasiado galopa en mi, y fluye, libre y lejos. Estas letras dejan de pertenecer(me), estos sentimientos ya (no) (me pertenecen).

Un año después aquí estoy, permitiéndome volver a escribir, quizás permitiéndomelo volver a sentir, sin prejuicios y desde lo más profundo y honesto de mí. He extrañado mucho este espacio para dejarme ser, aunque irónicamente lo había evitado ¿por qué?

La vida parece complicarse más y más conforme pasan los años ¿eso significa crecer? ¿en qué momento de la vida perdemos la chispa de creer que todo puede ser posible? ¿que la vida no tiene que ser tan seria como lo vemos ya que podemos ser llamados adultxs? 

No soy una adolescente pero me encuentro teniendo una crisis de identidad ¿quién soy o por qué quiero lo que pienso que quiero? Me hablan mis traumas a través de terapia diciéndome que quizás han dejado una huella que apenas estoy comprendiendo, una herida que quizás nunca había podido sanar porque no la había mirado con los ojos correctos. 

Y es que le había pedido prestado sus ojos a mi madre y a Paco, y parece que todo lo había vivido desde su particular punto de vista, desde su narrativa y no la mía ¿cuál es la mía? ¿cuál ha sido la mía? 

              Quizás leyéndome me encuentre

               quizás escribiendo                                   me encuentre

Y quizás esta voz nunca ha sido silenciada como estos días he creído, quizás las respuestas siempre estuvieron aquí. La voz fuerte y clara de mis sentimientos y pensamientos expresados en símbolos escritos en forma de fragmentos que pudieran ser poesía… o no, o pudieran ser algo que no me es sencillo nombrar.

Quizás mi centro lo encuentro aquí, escribiendo y leyéndome y haciendo algo parecido al arte a partir de, muchas veces, el dolor.

                 Cuando le damos forma al dolor puede galopar libre y lejos

                          Ya no nos pertenece … Ya no me pertenece 

Hoy quiero escribirte un poco de lo que he retenido y resguardado estos últimos meses.

He de decir que todo ha sido muy complicado el último año, la vida se nos ha complicado y a pesar de ello aquí estamos, cada día decidiendo amarnos, incluso cuando no queremos, cuando yo no quiero. He estado triste, enojada y encabronada contigo, decepcionada de lo que fuimos y nos convertimos.

Me doy cuenta que he callado lo mucho que siento por ti y lo feliz que me haces, a pesar de todo.

Amarte los últimos meses ha sido muy complicado, entender de corazón que somos individuos con sus propios intereses, creencias y valores, que cada uno ama a su manera y a quienes desea.

Ha sido complicado entenderlo y voltearme a ver después de tanto tiempo que dejé de hacerlo, buscando satisfacer tus necesidades o deseos. Fue muy doloroso entender lo mucho que me estaba faltando al respeto, lo poco que me estaba valorando.

Ahora, después de este tiempo puedo verte y saber que te amo con lo mas profundo de mi, y que amarte ha sido una decisión constante. Aunque, irónicamente siento que lo he hecho desde el momento en que te conocí, porque si hemos de vivir más vidas, quiero encontrarte en cada una de ellas.

Y, hasta que la vida nos permita seguir coincidiendo…

Arde fuego, pero también crece un jardín.

No entiendo como pueden ser los papás las personas que más te pongan trabas y más te juzguen. No entiendo.

Es triste porque se siente cómo algo se está quebrando.

¿Whats upon life?

Aveces lo tenemos todo certero y creemos que así será por toda la vida, algunos otras sabrán que solo es momentáneo y eventualmente algo cambiará y por más abiertos que estemos al devenir, la realidad es que la vida nos termina agarrando de rodillas y completamente desprevenidos, ante ella estamos desarmados.

Y pareciese que después de un año como el 2020 nada fuera a sorprender y la vida se carcajea frente a nosotros porque no los ha dicho una y otra vez, que en este pasaje no hay nada claro, no hay nada asegurado.

Y seguimos creandonos estas historias, estas suposiciones de lo que es o debería ser nuestro camino pero, no hay, simplemente no lo hay, no ha habido, ni lo habrá. Haremos de esta vida o con esta vida lo que ella nos vaya regalando en el camino y nunca seremos dueños de esto que hemos creído nuestro, no nos pertenece, nunca lo ha hecho.

Todo va mas allá de lo vivido en la individualidad. Ojalá algún día pueda entender cómo la vida va encajando.